Todos conocemos historias de comportamientos maravillosos de mascotas hacia sus dueños, o hasta de animales salvajes con humanos, aunque eso no hace que en no pocas ocasiones nos preguntemos cómo es posible.

Porque en bastantes de ellas observamos actitudes que superan las propias de la fidelidad o el instinto, para mostrar más bien una inteligencia o percepción extra que quizá no esperaríamos.

Por supuesto, en momentos decisivos por su gravedad esos hechos se muestran con más intensidad, como sucedió en la historia que os vengo a contar. Leer la entrada completa