Siguen teniendo su puntito de misterio las extrañas relaciones que a veces se producen entre animales que a priori pudieran parecer potenciales enemigos.

Todavía más si como en el caso que nos ocupa todo se inicia con una inquietante desaparición que hubiera dado pie a pensar que la historia se iba a desarrollar de una manera más trágica.

Sin embargo, esta vez los pronósticos sombríos no se cumplieron y el desenlace dejó con la boca abierta a sus protagonistas humanos y por extensión a los que iban conociendo después lo ocurrido. Leer la entrada completa