No es algo raro que en las excavaciones arqueológicas aparezcan de vez en cuando cosas que desconciertan a los especialistas por su rareza o porque en principio no deberían estar ahí.

Se intenta entonces explicar o encajar lo encontrado de acuerdo a las teorías y conocimientos existentes, pero no siempre resulta tan fácil y es entonces cuando surgen esos trocitos incómodos del pasado que nos recuerdan que desde luego no lo sabemos todo.

Entre los restos de tiempos antiguos se encuentran por supuesto los enterramientos o cementerios, ubicaciones en las que en más de una ocasión se han encontrado vestigios de esos que incomodan. Leer la entrada completa