Menudos amigos
Como ya hemos comentado en otras ocasiones, hay momentos en los que el misterio se da en situaciones de la propia Naturaleza, simplemente porque lo que sucede parece ir en contra de sus propias leyes o de lo que todos entenderíamos como normal.
Pero tan caprichosa como impredecible, esa apasionante Naturaleza no para de jugar con nosotros ofreciéndonos escenas que nos hacen parpadear varias veces para comprobar que no estamos soñando.
El caso que os quiero contar hoy viene a estar sin duda dentro de esos juegos, puesto que narrándolo a priori nadie pensaría que la historia hubiera podido tener lugar y más bien creería que se trata de una invención. Leer la entrada completa


