Es innegable que las redes se han convertido en el medio ideal para que de una manera rápida y directa, todo tipo de noticias, comentarios y opiniones, circulen de un confín a otro del mundo.

Como no podía ser de otra manera, los asuntos misteriosos de todo tipo no iban a ser una excepción a este fenómeno.

Y dentro de ellos, las fotografías inquietantes y las historias más o menos elaboradas que las acompañan, son por sí mismas toda una atrayente y prolífica categoría.

Si encima a alguna de ellas se le puede asignar el atributo de la antigüedad en el tiempo, todavía resultan más sugerentes, por cuanto se le supondrá una mayor carga de autenticidad.

Es el caso de una curiosa fotografía con un indudable aspecto de reliquia, que anda pululando ahora por ahí y que resulta sorprendente.

Como habréis adivinado, es la imagen que se encuentra junto a estas líneas y que podemos desgranar en su conjunto.

Para empezar, su color sepia y aspecto ya nos hablan a priori de una marcada antigüedad. Se nos muestra un grupo de personas, cuyas vestimentas refuerzan la primera idea general, retrotrayéndonos a finales del siglo XIX o principios del XX.

El escenario es un frondoso bosque y el tipo de fotografía recuerda a las conmemorativas recurrentes del pasado con grupos de obreros, cazadores, exploradores, o similares, de las que hay muchas disponibles.

Lo chocante e impactante de esta imagen en concreto tampoco se puede decir que sea un detalle discreto, ya que salta brutalmente a la vista desde la segunda línea.

Esa enorme criatura que parece una mezcla entre unicornio, caballo, qilin chino, o ser similar, y que se convierte en el protagonista indudable del conjunto, pareciendo posar junto a los humanos.

No hay duda del efecto que produce semejante fotografía, que rápidamente se ha asociado a un documento extraordinario de la existencia de un ser mitológico y digno de estudio para la criptozoología.

En no pocos espacios se ha tenido rápidamente por una evidencia realmente sugerente, toda vez que en una imagen tan antigua las falsificaciones eran mucho más laboriosas que en la actualidad digital.

Sin embargo, cuando se llegan a análisis un poco más detallados, las cosas comienzan a cambiar, al menos para este caso concreto.

De entrada, desde el punto de vista criptozoológico, no existía el más mínimo dato previo, leyenda o tradición, que hablara o hiciera sospechar de la existencia de una criatura con las características fisonómicas del cuadrúpedo que podemos ver con toda nitidez aquí.

Tampoco hay prácticamente ninguna información útil que permita precisar con algo de claridad, el punto geográfico de la fotografía, el momento en que fue obtenida o una descripción sobre el grupo humano que aparece, su función, relación entre ellos o motivo del posado.

Pero sin duda, lo más concluyente viene del análisis técnico de la imagen, con la mente y herramientas de la actualidad.

Está claro que en las imágenes antiguas, debías tener bastantes conocimientos para poder hacer montajes falsos, pero claro, hoy en día es perfectamente posible crear una moderna, que sin embargo tenga todo el aspecto de antigua.

De hecho, con la sobreabundancia actual de la IA, han proliferado los montajes con escenas bastante parecidas, reclamando ser pruebas de monstruos de la antigüedad.

En la mayoría se dan piezas parecidas, un grupo de personas ataviadas de época, un idílico conjunto y un invitado que nadie esperaba y que destaca por sus dimensiones y escala con respecto al resto.

No falta el justo enfoque de perspectiva para acentuar más el efecto. En nuestro caso, estaríamos hablando de un ser de no menos de cuatro metros de altura.

Si se sigue indagando y dado que la imagen ha tenido una gran repercusión y ha salido en muy diversas plataformas y medios digitales, observamos que en algunos ya se cita a la imagen como generada por IA.

Un estudio con algo más de perspicacia y aumento, puede llegar a notar aspectos, denominados inconsistencias visuales, que son típicos todavía de estas imágenes

Por ejemplo, la ligera suavidad de la textura en la crin y el pelaje del ser, leves deformaciones en rostros y miembros de los humanos o detalles como que siendo sin duda un animal de enorme peso, por su tamaño, no parece que en el suelo circundante deje la menor marca, como si fuera una simple pluma.

Pero quedan unos aspectos definitivamente más reveladores. Las imágenes de IA, como la mayoría, conservan en su interior unos datos ocultos, llamados metadatos, que permiten obtener información sobre la imagen, más allá de su contenido visual.

Por supuesto hay herramientas para intentar enmascararlos, pero al final, incluso así, suele quedar alguno.

Y, claro, también hay herramientas para localizar ese tipo de datos ocultos. En este caso, el rastreo permitió averiguar que si bien no hay un autor individual registrado para esa imagen, si se puede ver lo suficiente.

Su creación original data de abril de 2023 y es claramente una imagen generada por IA. Se produjo utilizando el programa especializado Midjourney en su versión 5, que entre sus habilidades cuenta con la capacidad de crear imágenes con texturas de época muy realistas.

Con todos estos datos presentes y por muy sugestiva que resulte la imagen, pues ni siquiera es una fotografía como tal, no se puede concluir otra cosa que valorar que tenemos delante un gran fake, del que se habrá obtenido diversión y polémica, pero en esta ocasión todo se quedará ahí.

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