Insecto luminoso
En unas fechas tan luminosas y familiares como las que vivimos, os quiero traer hoy una historia que nos da otro punto de vista sobre una curiosa adaptación que presentan unos inconfundibles y característicos insectos.
Si alguna vez habéis tenido la suerte de encontrar alguno por esos campos que estén a vuestro alcance, seguro que el momento os habrá quedado en el recuerdo.
Es lo que suele ocurrir cuando alguien se topa con una luciérnaga. Bajo este nombre común, se hallan unos singulares coleópteros, agrupados en la familia de los lampíridos y comprendiendo en realidad muy diversas especies. Tantas, que se estiman en cerca de 1.900 las conocidas actualmente, con una amplia distribución geográfica.
Lo que sin duda destaca de las luciérnagas es esa capacidad bioluminiscente que las hace comportarse como auténticos faros vivientes en las oscuras noches de la naturaleza.
La ciencia zoológica ya establece con suficientes datos los procesos que hacen eso posible, así como las progresivas adaptaciones en el tiempo que llevaron a su desarrollo.
Sin embargo, en estas fechas navideñas, quería aportar un nuevo enfoque sobre el origen de tan particular característica por medio de una entrañable leyenda que procede nada menos que del pueblo maya.
Nos cuentan que en un tiempo inmemorial, existía un hombre realmente admirable puesto que contaba con el increíble poder de sanar cualquier enfermedad de quién buscara su ayuda.
Su método era también muy especial, puesto que para conseguir tal hazaña se servía de una misteriosa piedra verde que siempre llevaba consigo y que decía era el origen de su poder. Bastaba con que sacara la piedra de su bolsillo y le murmurara unas palabras que solo él conocía, para que se obrara el milagro.
Sin embargo, un aciago día, una brutal tormenta se desató sobre el poblado en el que vivía. Su buen corazón le hizo desplegar toda su energía para ayudar a cuantos pudo y protegerlos de la lluvia y el viento. Desgraciadamente, con tanto ajetreo, al final del día descubrió aterrorizado que su piedra verde había desaparecido en algún momento.
Había estado sin parar de aquí para allá todo el día y el terreno inundado y selvático no era la mejor para encontrar su preciado instrumento.
Se encontró desbordado por la tarea, pero entonces tuvo la gran idea de pedir ayuda a un pequeño pero eficaz amigo.
Se trataba de “Cocay”, el hábil insecto, ideal por su pequeño tamaño y capacidad para volar rápido por la jungla.
El animalillo aceptó encantado la importante misión y se entregó a ella con total resolución, buscando en cada minúsculo rincón selvático, pero a pesar de su tenacidad y determinación, no conseguía encontrar la piedra perdida.
Las horas fueron pasando y la noche se echo encima del tenaz insecto, que viendo que en la oscuridad no podría cumplir su misión, desesperado rogó con todas sus fuerzas al señor de las bestias para que no le abandonara y pudiera así lograr ayudar a su amigo humano en su gran labor.
Entonces sucedió algo milagroso. El abdomen de Cocay comenzó a brillar más y más hasta que iluminó sus alrededores como una linterna. Animado de nuevo por el increíble suceso, retomó su tarea con más ahínco si cabe.
Y de madrugada logró lo impensable. Encontró la tan buscada piedra verde. Entusiasmado retornó junto a su amigo para comunicarle la buena nueva, además de contarle la manera tan especial de producirse.
El hombre escuchó toda la historia y henchido de agradecimiento hacia su pequeño aliado, le dijo que en atención a su bondad, valor y determinación, había hablado con el señor de las bestias y a partir de ahora Cocay y todos sus descendientes disfrutarían de la capacidad de generar luz, para que nunca más estuvieran en tinieblas y fueran una referencia luminosa para el resto de habitantes de la selva.
Hasta aquí la historia que nos habla del valor de la amistad, el tesón y la determinación de ayudar. Me pareció que no es una mala narración para hoy, Nochebuena, con todo el simbolismo que acompaña a fecha tan señalada.
Aprovecho además así, para desearos sinceramente a todos, una muy feliz Navidad.
Etiquetas: Invertebrados • Leyendas
Categorías: Investigadores • Leyendas



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